El mejor consejo que he recibido en mi vida vino de un profesor el año que terminaba la Universidad. En aquel momento no me gustó demasiado oírlo, pero hoy en día le agradezco enormemente aquella confesión.

"Estudia toda tu vida. Estudia de todo"

 

Eso no era lo que yo quería oír en aquel momento. Yo no era muy buen estudiante, sino más bien el tipo de persona que prefería darse el atracón la noche antes, en lugar de programar mi estudio en el tiempo. Desde luego, no me imaginaba estudiando el resto de mi vida.

Con el paso de los años me he dado cuenta de la razón que mi profesor tenía. La clave del éxito es nunca dejar de estudiar. O de aprender, según se mire.

Piense en ello en términos de un atleta. ¿Deja de entrenar cuando se vuelve profesional? Por supuesto que no. Todo lo contrario, continúa practicando y con mayor intensidad. El día que para, deja de ser atleta.

Lo mismo pasa en cualquier profesión. Cuando estás en el colegio o en la Universidad, por supuesto que estudias, no te queda más remedio si quieres pasar de curso. Pero cuando sales de esa etapa académica parece el momento de dejarlo. Sin embargo en la vida profesional, es necesario seguir estudiando para mantener tu posición y progresar, si se dan las circunstancias.

¿A qué me refiero con estudiar? A estudiarlo todo. Y no sólo a temas relacionados con tu trabajo específico, o con la empresa, sino a ampliar en las cuatro direcciones los conocimientos que poseas. Por ejemplo, estudia un idioma nuevo, historia, psicología, física, arte,...

Un tema que puede darte nuevas visiones, otros enfoque o, simplemente, curiosidad es estudiar el éxito. Cada día, en todo el mundo, se están inventando nuevos procesos. Cuando estudiamos a las personas de éxito y sus empresas, somos capaces de mejorar nuestras vidas profesionales, y personales.

Estudia toda tu vida, incluso si es sólo un rato a la semana. Lo que estudies hoy determinará la persona que serás dentro de 5 años. ¿Cómo quieres que sea esa persona?