Cuando hablamos de estrés nuestra mente se dirige inmediatamente hacia los adultos, pero adolescencia es una etapa cargada de situaciones y experiencias que provoca en los jóvenes una gran cantidad de tensión y ansiedad.

El estrés se produce cuando percibimos una situación como peligrosa, difícil o dolorosa. Dado que los adolescentes no suelen contar con los recursos suficientes para afrontar muchas de sus vivencias diarias, se ven "atacados" por un estrés continuo.

Cuando nos enfrentamos a situaciones difíciles ocurren cambios en nuestros cuerpos y mentes para prepararnos para responder al peligro que percibimos. Esta respuesta de "lucha, huida o congelación" incluye la aceleración del corazón y la frecuencia respiratoria, el aumento de la sangre en los músculos de brazos y piernas, manos frías o sudorosas, malestar estomacal y sensación de temor.

Entre la fuentes de estrés en la adolescencia podemos destacar:

Probablemente los adolescentes no sepan qué les está ocurriendo, por lo que es importante que los padres estén atentos a ciertas señales en sus hijos:

Algunos adolescentes se sobrecargan de estrés. Cuando esto ocurre y no se maneja de una forma adecuada puede conducir a la ansiedad, agresividad, negatividad, pánico, retraimiento, enfermedades físicas,... Incluso a caer en malas tentaciones, como el alcohol o las drogas.

Cuando nos enfrentamos a situaciones difíciles ocurren cambios automáticos en nuestros cuerpos y mentes para prepararnos para responder al peligro que percibimos. Esta respuesta de "lucha, huida o congelación" incluye la aceleración del corazón y la frecuencia respiratoria, el aumento de la sangre en los músculos de brazos y piernas, manos frías o sudorosas, malestar estomacal y sensación de temor.

El mismo mecanismo que activa la respuesta al estrés puede apagarlo. Tan pronto como decidimos que una situación ya no es peligrosa, se dispara el mecanismo para la relajación y la calma. Los adolescentes que desarrollan una "respuesta de relajación" y otras habilidades de manejo del estrés se sienten menos indefensos y tienen más opciones de responder al estrés.

Los padres pueden ayudar a sus hijos adolescentes en las siguientes maneras:

Los adolescentes pueden disminuir el estrés con los siguientes comportamientos y técnicas:

Mediante el uso de estas u otras técnicas, los adolescentes pueden empezar a manejar el estrés, una habilidad que les será de gran utilidad no sólo para esta etapa, sino para el resto de sus vidas.

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